En esta edición:

Editorial

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El pensamiento de Edith Stein posee una riqueza y complejidad tal que bien merece un trabajo de profundización entre diferentes perspectivas disciplinares para un fecundo diálogo académico. Nos encontramos ante una santa, una mártir, una hija de Israel y de la Iglesia, fenomenóloga y mística. Sin duda se puede seguir esta enumeración. Su trágica muerte concentró en su existencia una paradoja poco común. Ciertamente, su vida y su obra no se agotan en un sin número de estudios y de publicaciones. Por ello, Juan Pablo II afirmó: “Durante mucho tiempo Edith Stein vivió la experiencia de la búsqueda. Su mente no se cansó de investigar, ni su corazón de esperar. Recorrió el camino arduo de la filosofía con ardor apasionado y, al final, fue premiada: conquistó la verdad; más bien, la Verdad la conquistó. En efecto, descubrió que la verdad tenía un nombre: Jesucristo, y desde ese momento el Verbo encarnado fue todo para ella. Al contemplar, como carmelita, ese período de su vida, escribió a una benedictina: «Quien busca la verdad, consciente o inconscientemente, busca a Dios” (11 de octubre 1998, homilía de canonización). Es así como, esta mujer constituye un binomio de dos realidades: amor y libertad. Ambas fueron vividas por ella con toda intensidad. Es decir, el de una vocación centrada en la búsqueda de todo aquello verdadero, hermoso y bueno.

Steiniana, revista de estudios interdisciplinarios comienza hoy su compromiso de dar a conocer esta búsqueda y encuentro apasionante mediante una publicación digital. El gran desafío es ponernos en la senda de esta autora para establecer un diálogo enriquecedor con el mundo, lo existente y lo trascendente. Nuestra publicación quiere compartir algunos frutos de la tarea asumida por el Centro UC estudios interdisciplinarios Edith Stein: contribuir desde la comunidad académica, y en particular desde la teología y la filosofía, al proceso de desarrollo cultural y espiritual del país, con reflexión y trabajos abiertos a los temas emergentes, bajo la inspiración de la vida, obra y pensamiento de Edith Stein.

Creemos que el pensamiento steiniano permite iluminar cuestiones de distinto orden en el marco de una reflexión antropológica. Por ello, desde ciencias diversas-  como la Teología, la Filosofía, las Letras, la Psicología y la Medicina, entre otras- se establece un diálogo constructivo y profundo. En este sentido, este primer número tiene como punto focal de atención el problema de la “ipseidad”. Cuatro prestigiosos académicos internacionales nos ofrecen sus reflexiones sobre este tema desde sus respectivas vertientes de investigación. El profesor Alejandro Bertolini con su artículo: Formar para la entrega: Empatía, Trinidad y Educación, según Edith Stein nos proporciona valiosos elementos sobre la temática pedagógica en la religiosa carmelita. Por su parte, la profesora Anna Maria Pezzella desde La formazione della persona nella riflessione fenomenológica, se encuentra en plena consonancia por los estudios realizados por el académico argentino. Desde una dimensión de mayor amplitud los profesores: Mariéle Wulf y Fr. Christof Betschart, o.c.d.  desarrollan las grandes líneas maestras del pensamiento steiniano: la ipseidad y la individualidad.

Profundizan todavía en la temática dos distinguidas profesoras, miembros del Centro, desde la filosofía:  la académica Patricia Moya en su artículo: Generalidad de la existencia y constitución de la ipseidad en M. Merleau-Ponty y la profesora Eva Reyes en su estudio: Paradoja de la ipseidad de la mujer. Por último, la académica Saide Cortés realiza desde la literatura una aproximación a una expresión artística dedicada a Edith Stein: Transparencias de Luz.

Este primer número de nuestra revista quiere rendir también un sentido homenaje a quien fuera un miembro destacado de nuestro Centro: la profesora Agustina Serrano. Ella en su vida personal como académica supo encarnar los valores más perennes de la espiritualidad carmelitana, de la mano de Teresa de Jesús. Por esa, razón presentamos una semblanza de su persona.

Finalizamos esta presentación recordando el magisterio de Juan Pablo II, contemporáneo a las dramáticas vicisitudes históricas de la vida de Edith Stein: “El misterio de la cruz envolvió poco a poco toda su vida, hasta impulsarla a la entrega suprema. Como esposa en la cruz, sor Teresa Benedicta no sólo escribió páginas profundas sobre la «ciencia de la cruz»; también recorrió hasta el fin el camino de la escuela de la cruz. Muchos de nuestros contemporáneos quisieran silenciar la cruz, pero nada es más elocuente que la cruz silenciada. El verdadero mensaje del dolor es una lección de amor. El amor hace fecundo al dolor y el dolor hace profundo al amor”.

 


Pbro. Juan Francisco Pinilla
Director

 

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